Memoria:
Aunque hoy nos separe la distancia debemos recordar siempre al amigo o a la amiga que en algún momento nos consoló, nos hospedó, nos animó, nos amó.
Prudencia:
Debemos respetar el horario de nuestros amigos. No invadamos su privacidad, creyendo que el ser amigos nos da  derechos absolutos sobre su vida.
Sinceridad:
No hay verdadera amistad sin una confianza plena. Todo tiene que estar sobre la mesa, Yo creo en la amistad a “corazón abierto”.
Humildad:
Necesitamos la humildad para pedir perdón cada vez que nos equivoquemos. Necesitamos también amplitud de corazón para saber perdonar.
Generosidad:
En la verdadera amistad no se busca recibir sino dar. Entre amigos entregamos nuestro tiempo, nuestro afecto, nuestras oraciones, nuestro dinero. Colmado de felicidad o de sufrimiento, el corazón tiene necesidad de compartir. Porque la alegría compartida es doble alegría, y dolor compartido es la mitad de dolor. Cuidemos de nuestras amistades; no las usemos. Los amigos que se usan se gastan; pero los amigos bien cuidados duran muchísimos años.

♥♥♥ BRISA DE PAZ ♥♥♥