sábado, 19 de marzo de 2011

SIETE PUNTOS EN LA ORACIÓN



Cuando usted reza, usted se conecta con la Casa del Poder.
La oración diaria, cuando de lla se hace un hábito, se convierte en una cuerda irrompible a la que puede asir su vida.
La oración más poderosa es una visita desinteresada a Dios.
Cuando la oración se convierte en una carga, o incluso en una obligación, es hora de renunciar a ella.
Si usted está preocupado, o su mente parece anegada, ensaye una búsqueda al azar en la Biblia o en su libro espiritual favorito.
Sea receptivo ante Dios. No trate siempre de decirle cosas. “Cesad y reconoced que yo soy Dios”.
Rece con calma. No trate de apresurar al Señor. Si usted puede librarse de la sensación de urgencia, sus demostraciones llegarán mucho antes de lo esperado.

Emmet Fox

♥♥♥  BRISA DE PAZ ♥♥♥

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