miércoles, 9 de febrero de 2011

Al mantener mi corazón en paz, fomento la paz del mundo




Que haya paz en la Tierra y que comience conmigo. Estas palabras me recuerdan dónde he de comenzar para edificar la paz mundial. Al orar por la paz, hago la diferencia y fomento la bondad. Tengo presente que mis pensamientos y oraciones tienen el poder de influir en las personas a mí alrededor positivamente. De manera que afirmo paz, la avivo en mi mente y mi corazón y la expreso en todas mis interacciones.
Mis expresiones afables crean una reacción en cadena que va de una persona a otra –abriendo mentes y corazones a las bendiciones de amor, compasión y comprensión. Hoy hago mi parte para establecer la paz mundial manteniendo mis pensamientos positivos y expresando el amor de Dios en mí.
Mientras estoy en el mundo, luz soy del mundo. –Juan 9:5

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